Una chica de 14 años en Fresno, California, sale de una tienda departamental y un guardia de seguridad la detiene en la puerta. La retienen en una oficina al fondo, llaman a su mamá y esa noche vuelve a casa. Tres semanas después llega una carta de un despacho de abogados que les pide a sus padres pagarle a la tienda unos cientos de dólares. Esa carta se llama demanda civil (civil demand), y es algo distinto de un caso penal o juvenil.
Dos caminos: el reclamo de la tienda y el caso judicial
La mayoría de los estados tienen una ley de recuperación civil, es decir, una ley que permite a una tienda pedirle dinero a una persona que, según la tienda, se llevó mercancía, aunque nadie sea acusado de un delito. La versión de California es la sección 490.5 del Código Penal (Penal Code). Dice que los recursos civiles de la tienda se suman a cualquier otro recurso, así que el reclamo de dinero y cualquier asunto policial avanzan por separado.
El lado penal o juvenil solo empieza si la tienda llama a la policía y el caso se remite. Si eso le pasa a alguien menor de 18 años, se aplica In re Gault (1967). En ese caso, la Corte Suprema de Estados Unidos decidió que un joven que enfrenta un tribunal de menores tiene derecho a ser notificado de los cargos, a un abogado y a no ser obligado a declarar en su contra.
Qué permite la ley que pida una tienda
Las leyes estatales fijan límites, y la carta no puede pedir legalmente más de lo que permite el estado. En California, cuando la persona es un menor no emancipado (un menor al que no se ha declarado legalmente independiente de sus padres), el padre, la madre o el tutor responde de forma solidaria con el menor. Eso significa que la tienda puede cobrar la cantidad completa a cualquiera de los dos. Los daños son de al menos $50 y no más de $500, más costos, más el valor de venta del artículo si no se devolvió en condiciones de venderse. El total por cada demanda no puede pasar de $500.
Si nadie paga, lo que esa ley le permite a la tienda es presentar una demanda, que puede ser en el tribunal de reclamos menores (small claims court). Una carta no es una orden judicial. A nadie lo arrestan por no pagarla.
Otros estados fijan montos distintos. Algunos son más bajos y otros más altos. La carta debería nombrar la ley en la que se basa; búscala en el sitio web de la legislatura de tu estado.
Cuando te retiene la seguridad de la tienda
Muchos estados les dan a las tiendas un poder limitado para retener a alguien. La ley de California dice que un comerciante con causa probable (una creencia razonable basada en hechos) puede detener a una persona por un tiempo razonable para investigar de manera razonable. Los guardias de seguridad no son policías, pero lo que les digas puede pasarse a la policía.
Mantén la calma y no corras ni empujes. Puedes pedir que llamen a tu papá o a tu mamá. Nuestro artículo sobre cuando te detiene la seguridad de una tienda explica este momento con más detalle.
Si llega una carta a tu casa
Díselo a tu papá, a tu mamá o a tu tutor, porque la carta casi siempre va dirigida a ellos y el reclamo de dinero también es suyo. No la ignores y no la pagues por pánico. Lee qué ley estatal cita y compara la cantidad con el límite de esa ley.
Si también hay un caso juvenil o penal, habla con el abogado de ese caso antes de pagar o firmar cualquier cosa, porque el abogado puede decirte si un pago afecta ese caso. Una oficina de asistencia legal gratuita o una oficina de defensoría pública también pueden responder preguntas sobre la carta.
Recuerda esto
- Una carta de demanda civil es un reclamo de dinero de la tienda. Es independiente de cualquier caso policial o de tribunal de menores.
- La ley estatal pone un tope a la cantidad. En California es de $50 a $500 más costos y el valor del artículo, con un total de $500 por demanda.
- En el caso de menores, los padres pueden ser responsables junto con el joven.
- Según In re Gault (1967), un joven en el tribunal de menores tiene derecho a ser notificado, a un abogado y a guardar silencio. Consulta a ese abogado antes de pagar.
Fuentes
Este artículo ofrece información educativa general, no asesoría legal individualizada. KidsKnowRights no es un bufete de abogados, y leer este artículo no crea una relación abogado-cliente. Las leyes varían según el estado, la edad y las circunstancias, y cambian con el tiempo. Para consejo sobre una situación real, habla con un abogado con licencia o una organización de ayuda legal.